Antes muerta que sin tortitas.

Antes muerta que sin tortitas

¡Buenas!

Hoy hacemos un poquito de intrusión bloguera para contaros cómo hacemos tortitas buenas, bonitas, baratas y sanas.

Vamos a hacer tortitas de avena. Un desayuno/merienda/lo que queráis que se puede hacer rápidamente con pocos ingredientes.

Antes que nada os doy la bienvenida a las recetas que me gusta calificar de “como te dé la gana” porque hay tantas maneras de hacerlas y tantas combinaciones posibles que lo que voy a hacer es contaros cómo las hago yo pero añadiendo las posibles opciones.

Los ingredientes son:

  • 1 huevo. Los más “healthy” os dirán que 5 claras de huevo mejor pero a mí me gusta más un huevo entero porque tampoco supone una pérdida de “objetivo operación bikini” muy importante y me gusta más.
  • 2 cucharadas de harina de avena. Podéis usar harina normal, claro, pero en este caso sí que perdemos parte del “healthy” de nuestra receta porque la harina de avena no solo es una fuente de hidratos de carbono de absorción lenta (es decir, más energía a largo plazo y más sensación de saciedad) sino que además contiene mucha proteína y ayuda a reducir el colesterol y el tiempo de discurso de vuestro (pesado) médico sobre el mismo. Todo ventajas. “¡Pero es que la harina de avena es muy cara y has dicho que esto iba a salir barato!”  Tenéis toda la razón del mundo. Por cosas del destino (por así decirlo) alguien decidió que a nadie se le iba a ocurrir una manera de hacer harina de avena y que por eso podía permitirse el lujo de que esta fuera tan cara. Pues bien, mis rebeldes, os diré es que es tan sencillo como comprar un paquete de avena normal en copos y molerla en un molinillo o triturarla. Yo meto unas 5  cucharas de copos en mi batidora de vaso, la trituro, uso la que necesito y guardo el resto. Y… ¡tachán!
  • 3 cucharadas de leche de almendras.Más de lo mismo. Podemos usar leche normal pero en ese caso recomiendo usar leche desnatada que contiene menos grasa. Yo utilizo leche de almendras, de arroz o de soja y lo hago más por la lactosa que por la grasa que contenga. No porque sea intolerante a la lactosa sino porque esta es un nutriente difícil de digerir y, por lógica:  más trabajo para el estómago, más pesados nos sentimos, mal, “no me gusta”, error de sistema, no es bien, no quiero.  No me gustaría alargarme mucho con el tema de la lactosa pero solo pensad que somos el único animal que sigue tomando leche después de la etapa de lactancia y que ahí fuera hay alimentos que, sin lactosa, contienen tanto o más calcio que la leche.
  • 1 sobre de Stevia.  No, si al final me haré más pesada que mi amiga la lactosa. Podéis usar cualquier tipo de edulcorante que queráis (Stevia, sacarina, etc.) y de la manera que más os guste (polvo o líquido). Yo uso Stevia en polvo porque es más natural (seguimos en modo “healthy”) y porque cunde más que la Stevia líquida. Obviamente podéis usar azúcar normal (1 cucharadita o más dependiendo de cuánto os guste el dulce) pero si usáis azúcar moreno, es decir, no refinado o miel pues mejor que mejor.

Preparación:

Ahora mismo os podría decir que ya. Ya está. Lo ponemos todo en un recipiente, removemos con un tenedor o batidora de mano hasta que la mezcla quede homogénea y cocinamos en una sartén bien caliente previamente engrasada con un poquito de aceite de oliva. No nos pongamos “tiquis” con el aceite porque estoy hablando de enseñarle el aceite a la sartén. Presentárselo así por encima. Hola y adiós.

Ingredientes extras, opcionales o “como te dé la gana”:

La cuestión es que así nos saldrán unas tortitas más sosas que Miércoles (nuestra querida borde/guay pero sosa niña de la familia Adams), Y ESO NO porque no hemos venido aquí a ser sosos, ASÍ QUE podemos echarle algo de lo siguiente:

  • 1 cucharadita de cacao desgrasado. Vale, es quizá lo más caro de encontrar pero pensad que vais a comprar un bote que os va a cundir muchísimo porque el cacao desgrasado es amargo y por eso usaremos poquita cantidad. Que no “panda” el “cúnico” al leer “amargo” porque en caso de poner cacao desgrasado podemos añadir un poquito más de nuestro edulcorante natural y solucionado. Pensad en la idea de comer chocolate sin sentirse culpable. Paraíso ¿verdad?
  • Una pizca de canela. O mucha y convertir nuestras tortitas en “El reto de las tortitas de canela”. Opción para valientes.
  • Fruta, frutos secos, sirope de arce, etc. Una vez cocinadas (normales o de chocolate) podemos añadir aquello que más nos guste o que más nos apetezca (incluso podemos incluir nueces picadas a la masa una vez removida y cocinar). Al fin y al cabo esta es una receta “como te dé la gana” y, según esto, bastan un par de ingredientes y un poco de imaginación para hacerte un plato riquísimo y sano.

Por último nos quedará echarle un poco de amor y cariño y disfrutar de un desayuno muy rico, rápido de hacer, barato y, sobretodo, sano y energético.

Anna Martín escribe habitualmente en “Crónicas de una dependienta” y también podéis seguirle en su Facebook.   

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Loca sí, tonta no.

Porque vale, puede ser que lleve todo el camino para convertirme en la loca de los gatos, ya tengo dos y si por mí fuese podría tener quince, pero el hecho de que los mininos hayan controlado mi mente y me dominen no implica que tenga que ir pagando barbaridades por todo lo que necesitan. Como dicen aquellos… yo no soy tonta.

Si tenéis gato (y si no ¿a qué esperáis?) sabréis que les va muy bien tener hierba de gato para poder purgarse… como a nosotros nos va bien comer lechuga, ni más ni menos. Si sois de los que la compráis en la tienda ya en su tiesto sabréis que mínimo pagaréis 1€ por la planta, aunque yo he visto pedir hasta 2€, y sabréis que a los 10 días estará seca y “chuchurría”.

Si sois de los que la plantáis vosotros ya os habréis dado cuenta de que un sobre de semillas de hierba de gato sale por el mismo precio que una maceta, con la ventaja de que hay para dos o tres veces, con lo que sale más barato.  Eso si no plantáis la bandejita que venden en el supermercado con tierra y semillas, claro, eso es un atraco a mano armada.

Tras ir plantando y plantando me dí cuenta de que las semillas que traían aquellos sobres eran bastante simples, cereales, básicamente. Así que empecé a investigar y me di cuenta de que en su mayoría era alpiste, sí, el de los pájaros. Y oh, sorpresa, cuando vas a comprar alpiste para pájaros te das cuenta de que vale 1,37€… ¡¡¡el paquete de 800 gr. !!! ¡Pero si con eso puedo plantar un campo de fútbol!

Así que cogí el paquete de alpiste y decidí probar suerte, a ver si crecía como era debido y a ver si a mi señor gato, Apollo, le gustaba ya que es el gourmet de la casa.

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Andaba yo buscando un tiesto y un plato para poner debajo del tiesto cuando me di cuenta de que era un mal invento. Como es un tiesto pequeñito y pesa poco la mitad de las veces me encontraba el tiesto por un lado y el plato por otro, con agua por todo el espacio intermedio… Además, cada vez que regaba la planta se salía el agua del plato y, antes de poder recogerlo, algún gato ya había metido hocico y patas por allí. Nada, que no, que tenía que buscar otro sistema.

Y photo1430297941498lo encontré, reciclado, estable y con depósito de agua. ¿Mola, eh? Es el cuello de una botella de plástico grande (1,5 o 2 litros) dentro del resto de la propia botella. No os he puesto el “paso a paso” porque creo que es obvio y además cada botella tiene su forma y con lo que tendréis que mirar cómo hacer que encaje. Eso sí, recordad agujerear con un cuchillo el tapón y el cuello de la botella que rodea al tapón para que cuando reguéis el agua se filtre (y, oh, maravilla, se quede en el “depósito”).


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Una vez hecho esto, llenáis el cuello de la botella con sustrato (el más barato que encontréis) y le echáis una o dos cucharaditas de semillas de alpiste por encima, a modo de “lluvia”. Mezcláis ligeramente con la tierra, lo regáis y lo dejáis en el balcón o la ventana.

Recordad regar cada día, sin encharcarlo,  de forma que la tierra siempre esté húmeda.


Al cabo de unos cuatro días veréis que empiezan a asomar los brotes:

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Y al cabo de una semana descubriréis que a vuestro gato le gusta tanto o más que la que le comprabais a precio de oro. Y aquí tenéis la prueba, ¡en cuanto se la puse delante se pegó un atracón!

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¡Ya tenemos ganadores!

Ya tenemos aquí la lista de los ganadores de los siete libros que sorteamos para Sant Jordi, si sois uno de los afortunados la semana que viene contactaremos con vosotros para los detalles del envío y si tenéis alguna pregunta no dudéis en poneros en contacto con nosotros a través de nuestro correo electrónico.

Libros sorteo

Comentar que varios de los participantes en los tres sorteos no cumplían el primer requisito de ser seguidor nuestro, por lo que no podían entrar en el concurso.

Aquí van los ganadores:

“Hortelanos de Ciudad” – Carmen Belén Insa Mohedano

“Pagesos de Ciutat” – Vanessa Fidalgo Oliver

“Los Remedios de Rami” – Beatriz Cubel

“Els Remeis d’en Rami Remeis” – Karles Jiménez

“Mi Huerto. Cosecha Propia” – Sergio Granizo

“Jardín Anticrisis” – Eva M. Fuese

“Huerto Urbano” – Concepción López del Castillo

¡Enhorabuena a los ganadores y muchas gracias a las editoriales colaboradoras!

¡¡¡Sorteo express Sant Jordi!!!

Ya avisamos de que habría más sorpresas para celebrar Sant Jordi, ¡y aquí está la última!

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La Editorial Larousse nos ha ofrecido tres libros para poder sortear de su colección de Jardinería. Por lo poco que he podido hojear son unos libros chulísimos, muy prácticos y con unas preciosas presentaciones.

Os propongo que le echéis un vistazo a cada uno de estos libros tan guays y que comentéis en nuestro facebook cuál preferís para poder participar. ¡Además por cada vez que compartáis la publicación en alguna red social tendréis una participación extra!

Mirad qué maravilla de libros:

MiHuertoCosechaPropia cubierta alta

El primero, “Mi Huerto. Cosecha propia”, es una verdadera cucada, con una presentación exquisita y muy, muy práctico, ideal para regalar a principiantes. Podéis investigar más en su ficha de la editorial.


JardinAnticrisis cubierta alta

El segundo es “Jardín Anticrisis”, y es ideal para aquellos que se plantean sacarle un buen partido a su jardín o huerto urbano haciendo la mínima inversión, maximizando los recursos de los que disponemos y rentabilizando a máximo nuestras plantas. Otra maravilla con fotos y dibujos que nos ayudan muchísimo.

También podéis chafardear aquí si queréis más información para decidiros por un libro para el sorteo.


JardineriaFacil_HuertoUrbano cubierta alta

El tercero, “Huerto Urbano” es un libro de referencia para los urbanitas que disponen de poco sitio y poca experiencia. Es una guía ilustrada, muy cómoda y rápida de consultar que nos ayudará a aclarar muchos conceptos y nos guiará por nuestra aventura huertera de forma muy práctica.

Aquí podéis echar un vistazo si queréis más detalles.

Tenéis todo el día y toda la noche, mañana publicaremos los ganadores de todos los sorteos que hemos tenido para Sant Jordi.

¡¡¡Más libros para sortear!!!

No sé habéis participado ya en el sorteo que tenemos en marcha para Sant Jordi de dos libros de Ester Casanovas, conocida por su blog sobre huertos hurbanos Picarona Blog, un ejemplar de “Hortelanos de Ciudad” y otro de “Pagesos de Ciutat“.

Pues resulta que la gente de Viena Edicions son la mar de majos y además de estos dos ejemplares ¡nos han ofrecido dos libros más!

Se trata de dos ejemplares, uno en castellano y otro en catalán, de “Los Remedios de Rami” de Albert Rami, naturópata y herbolario, que podéis conocer por sus colaboraciones en diversos medios de comunicación. El libro es un manual muy práctico sobre remedios naturales para prevenir o curar afecciones comunes. Su enorme éxito, en la versión en catalán van por su séptima edición, dan fe de que es un libro útil y con remedios fáciles y económicos.

los remedios de rami los remedios de rami

Si queréis optar a uno de los dos ejemplares solo tenéis que ser seguidores (si no nos seguís no entraréis en el sorteo) nuestros en Facebook y darle a me gusta y compartir la entrada correspondiente a este post o hacer lo propio en Twitter, seguirnos, favorito y retuit. ¡Si lo hacéis en ambas redes tendréis el doble de posibilidades!

¡¡¡Ah, y estad atentos que aun tendremos más sorpresas para Sant Jordi!!!

Sorteo de libros para Sant Jordi

¡Estamos de sorteo! Gracias a la colaboración de Viena Ediciones vamos a tener la oportunidad de sortear un ejemplar en castellano y otro en catalán de libro de una de las mejores bloggers huerteras http://www.picaronablog.com.

Gracias a su libro podréis iniciaros en los huertos urbanos y los macetos huertos, con una visión muy práctica y con ideas de reciclaje geniales que ayudarán a rebajar vuestro presupuesto.

Hortelanos de ciudad jpg Pagesos de ciutat

¡Aquí os dejo el enlace para poder participar, es fácil, solo tenéis que seguirnos en nuestra página de Facebook!

http://basicfront.easypromosapp.com/promotions/188860

¡Macetas “ricas, ricas”!

De un pollo a la plancha de dieta a una delicia digna de “masterchef” muchas veces hay poca diferencia: un buen aceite de oliva virgen, un buen acompañamiento (aunque sean unas simples verduritas a la plancha) o, una pizca de hierbas aromáticas frescas. Una brizna de tomillo y romero, o un ligera salsa de yogur y menta puede ser el detalle que haga que el dichoso pollo o pescado de la cena se conviertan en un manjar.

Si buscáis por la cocina casi todos tendremos varias especias, que también son de gran ayuda para estos menesteres, y alguna hierba seca como el famoso bote de orégano que hace que todo sepa a pizza, pero ahora hablamos de hierbas frescas y verdes. Es cierto que en muchos súpers ya las venden en bandejas “recién cortadas” (ejem) e incluso en tubo (ejem, ejem), pero en ningún caso es comparable a usar las que acabas de recoger de tu ventana, por el gusto y, no nos engañemos, por el precio.

Muchos habéis comentado que claro, vosotros no tenéis jardín o terraza donde tener un huerto urbano, pero la mayoría seguro que tenéis alguna ventana y no hace falta ni siquiera que tenga sol, con luz es suficiente, eso sí, tiene que ser bastante o mucha luz.

Hay un montón de hierbas aromáticas (y medicinales en la mayoría de los casos) que podemos cultivar en casa sin demasiadas preocupaciones y, como siempre, tenemos la opción de comprar ya la planta o sembrar la semilla. En el caso de las aromáticas la semilla se siembra directamente en maceta o tierra, no hace falta que preparemos planteles.

Personalmente, esta vez he decidido optar por este último sistema y he sembrado varias plantas diferentes en estas macetas colgantes tan monas (y baratas) del Ikea. Las semillas las compré de oferta en un centro de bricolaje, y sí, podrían ser todas ecológicas, pero es lo que había. La tierra o sustrato que he utilizado es uno estándar de los que podéis comprar en cualquier parte.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo: Cebollino, menta, albahaca púrpura y manzanilla. Albahaca, orégano, tomillo y lavanda.
De izquierda a derecha y de arriba a abajo:

Cebollino, menta, albahaca púrpura y manzanilla.

Albahaca, orégano, tomillo y lavanda.

Si decidís sembrar no enterréis mucho las semillas, no compactéis mucho la tierra y mantenedla húmeda sin encharcarla, sobre todo los primeros días para favorecer la germinación y mientras se forma la plantita. A partir de aquí esperaremos a que la naturaleza siga su curso y si sale rana, saldremos corriendo al garden a comprar las plantas, pero ya veréis como no hará falta! 🙂

Sea cual sea vuestra opción hay varias cosas a tener en cuenta. La primera, cualquier planta en maceta necesita más riego que en tierra, la explicación es fácil, a menos tierra menos capacidad de retener la humedad y antes se evaporará el agua por efecto del calor. Sé que muchos habréis escuchado que las plantas aromáticas de clima mediterráneo no necesitan casi agua, eso es cierto a medias. Quizás las que vivan en medio de un secarral no tengan otro remedio y se adapten y además puedan hacer crecer sus raíces para conseguir el agua a más profundidad, pero no es el caso de las que compramos, que vienen de un invernadero donde las regaban cada día y que no pueden ir a buscar agua a ninguna parte.

La mejor forma de ver si la planta necesita agua o no es probar con un dedo si debajo de la primera capa la tierra está húmeda. Si es así mejor os esperáis al día siguiente porque si regáis demasiado corréis el riesgo de que se pudran o incluso de “llamar” a nuestro peor enemigo, las plagas.

Pese que las plantas aromáticas no son la primera preferencia de pulgones ni otros insectos cabe la posibilidad de que alguno ataque vuestras plantas. Si la cosa no es muy grave y podéis controlarlo quitando las hojas infestadas o eliminando alguna planta en concreto, mejor. Si solo queda la opción del insecticida, por favor, pensad en que os vais a comer esa planta y usad uno ecológico y sin riesgo. Aun así esperad como mínimo una semana después de la aplicación para usar las plantas en la cocina. La mayoría de insecticidas tienen especificado el “plazo de seguridad” (los días que hay que esperar para poder ingerir la planta) y si no lo tienen, sospechad, no es que sean inocuos, es que son veneno eterno. Como por experiencia sé que este tema da más de un dolor de cabeza no dudéis en preguntarme y os ayudaré en lo que pueda.

Ah, si compráis las plantas aromáticas ya “creciditas” no olvidéis preguntar si son aptas para el consumo y, aun si os dicen que sí, esperad un plazo de seguridad de una a dos semanas… por si acaso.

Para conseguir unas plantas hermosas y que crezcan no solo a “lo alto”, cuando necesitéis utilizar alguna parte de la planta recortad las puntas de las ramas, de esta forma potenciaréis que la planta ramifique hacia los lados y evitaréis que se espigue y florezca.

Iba a colgar las macetas de unas barras en la pared, pero no me negaréis que aquí quedan monísimas! :)
Iba a colgar las macetas de unas barras en la pared, pero no me negaréis que aquí quedan monísimas! 🙂

Como veréis en las fotos he sembrado tomillo, lavanda, orégano, cebollino, menta, dos tipos de albahaca y manzanilla. Aun me faltaría romero, salvia y cilantro para mi gusto, pero es lo que tenía a mano. Os tengo que reconocer que, además de la que he sembrado hoy, entre los tomates planté varios planteles de albahaca, por un lado porque protegen a las tomateras de plagas y por otra porque en casa somos adictos al pesto. En verano es de lo más normal que haga un bol enorme el fin de semana y que se lo pongamos a todo durante la semana.

La receta original lleva albahaca, aceite de oliva, parmesano rallado, piñones y sal (con variantes de ajo, queso pecorino y pimienta). Como no acostumbro a tener piñones en casa un día me dio por probar a hacerlo con nueces y, sorpresa, nos gustó tanto o más que con piñones y la verdad es que las nueces son mucho más baratas, así que en casa siempre lo hacemos así:

Pesto de nueces.

Ingredientes:

  • Un buen puñado de hojas de albahaca fresca.
  • Un buen puñado de nueces.
  • Un vaso pequeño de aceite de oliva virgen (aprox.).
  • 100 gr. de queso parmesano rallado (aprox).
  • Sal y pimienta al gusto.

Utensilios:

  • Un bol
  • Batidora o robot de cocina

Preparación:

  • Ponemos todos los ingredientes en el bol.
  • Los trituramos hasta conseguir una pasta.
  • Lo probamos y según la textura y el gusto que queramos conseguir le añadimos más aceite o más parmesano y volvemos a batir.
  • Rectificamos de sal y pimienta.
  • Se lo ponemos a la pasta, al pan o a la receta que nos convenga.

¡Rico, rico!

¡¡¡Cuate, aquí hay tomate!!!

Como anunciaba ayer por las redes sociales (¡recordad que tenemos Facebook, Twitter, Instagram y Pinterest, toma ya!) ayer me pasé el día trasplantando los planteles de esta temporada.

Ok, vale, lo primero: ¿qué es eso de “los planteles”? Pues bueno, cuando planeas tener un huerto (urbano en este caso) tienes dos opciones: una es la “pro”, que es sembrar semillas en un semillero, conseguir que broten y tener tus propias miniplantitas para luego pasarlas a la maceta o mesa-huerto; y la otra es la más cómoda y efectiva que es comprar directamente las miniplantitas (los famosos planteles), ya preparadas para trasplantar.

Quitando algunos cultivos en los que se planta la semilla directamente en el sitio definitivo donde crecerán y que “van solas”, como por ejemplo los rábanos, lo de conseguir plantas en condiciones desde semilla, a veces no es tan fácil como puede parecer. De entrada, durante ese proceso, las inclemencias del tiempo, los despistes con el riego (por exceso o por defecto) y la falta de experiencia pueden causar estragos y hacer que después de estar tres semanas cuidando de tus “baby Groots” te quedes sin nada que plantar. Y a fin de cuentas aquí hemos venido a disfrutar, así que mejor vamos a lo seguro. Más adelante ya os enseñaré algunas técnicas de sembrado, tanto de siembra directa (hola rábanos) o de siembra para planteles, aunque sea como mero experimento.

Yo hace semanas que voy investigando webs, floristerías y gardens en busca de los planteles de los cultivos de verano, básicamente de tomateras. Porque, amigos, yo empecé con esto por un solo motivo: volver a comer un tomate que tuviese gusto a tomate y no esas cosas rojas que venden en el súper con una pinta estupenda y con gusto a absolutamente NADA. La semana pasada, por fin, en Hortinatura descubrí que ya tenían planteles de varias variedades de tomateras. Hice mi pedido el lunes y el miércoles por la tarde lo tenía en casa, todo perfectamente envuelto y protegido, conservando la humedad para su conservación y diferenciado para no hacerte “la pisha un lío”.

Sé que la mayoría de los que estáis leyendo esto no os planteáis tener un huerto urbano, bien por falta de espacio, de luz o de tiempo, pero estoy segura de que podemos encontrar algo que os funcione, si no una tomatera “colgandera” en el balcón pues algunas aromáticas en el alféizar de la ventana (habrá un especial aromáticas en breve en el blog, no os preocupéis). Por supuesto, tanto para algo así como si alguien se plantea montar algo más grande, si tenéis alguna pregunta, no dudéis en comentarlo y os ayudare en todo lo que pueda.

Hoy no os daré más la brasa y solo os pondré las fotos de cómo está ahora la terraza con todo lo que planté (y lo que había ya) con algún apunte a pie de foto, pero poco a poco intentaré iros explicando qué hay que tener en cuenta a la hora de montar un maceto-huerto, huerto urbano o lo que sea que os apetezca (sé que lo de la tomatera colgandera os ha entusiasmado XD). De verdad, no os imagináis lo gratificante que llega a ser poder hacerte un día una ensalada, o un asado a las finas hierbas de la terraza. 😉

Tomates cherry, raf y óptima, todos con albahaca, fresas, cebollino y unos pepinos que si no los cambio de sitio no pasarán de pepinillos.
Tomates cherry, raf y óptima, fresas, cebollino y unos pepinos que si no los cambio de sitio no pasarán de pepinillos.
Mesa de huerto urbano con muuuchas cebollas, escarolas, lechugas, cogollos de Tudela, coles, lombarda y calabacines. Sí, ahora mismo hay un atasco. XD
Mesa de huerto urbano con muuuchas cebollas, escarolas, lechugas, cogollos de Tudela, coles, lombarda y calabacines. Sí, ahora mismo hay un atasco. XD
De izquierda a derecha: Pimientos escondidos bajo el perejil..., apios y puerros, habas con más cebollas, tomateras óptima con albahaca, guisantes.
De izquierda a derecha: Pimientos escondidos bajo el perejil…, apios y puerros, habas con más cebollas, tomateras óptima con albahaca, guisantes.
Limonero con un solo limón testimonial (porque nos hemos zampado los maduros) y llenito de brotes nuevos. Lo de la planta de navidad es puro experimento empírico...
Limonero con un solo limón testimonial (porque nos hemos zampado los maduros) y llenito de brotes nuevos. Lo de la planta de navidad es puro experimento empírico…

La primavera… la mala sangre altera.

Oh, la primavera. Qué ilusión, la primavera. Qué bonita, la primavera. Qué asco, la primavera. Y no me digáis que no. Si te abrigas te achicharras, si sales sin chaqueta te resfrías y si no da igual, te da un ataque de alergia. Te duele todo con los dichosos cambios de tiempo y encima vas a rastras porque tu cuerpo ha decidido declararse en huelga (o astenia primaveral, que vendría a ser lo mismo).

Menos mal que hay cosas que ayudan a pasar el mal trago. Las terracitas al sol, salir de trabajar y que aun sea de día y, al menos en mi caso, mi huerto urbano. Ahora todo crece, brota y florece. Todo florece tanto que incluso cosas que no queremos que florezcan (como los brócolis que llevaban plantados todo el invierno) lo hacen. Y todo brota tanto que hasta lo que no nos esperamos que lo haga, también lo hace. Como el jengibre, por ejemplo. Y qué queréis que os diga, si se me insinúa de esa manera, pues no lo puedo evitar, tengo que plantarlo.

Raíz de jengibre con brotes.
Raíz de jengibre con brotes.

¿Por qué? Pues al principio lo planté básicamente para ver qué pasaba. Y pasó lo que tenía que pasar, que sale una planta bastante resultona. Luego ya me puse a investigar, y descubrí que era una gran forma de tener jengibre fresco en casa siempre, cosa que ya va bien porque las raíces que venden son muy grandes, usas apenas dos centímetros y el resto si te descuidas se echa a perder.

Ya que estaba seguí investigando, porque si bien sabía de algunas de sus propiedades como planta medicinal, tampoco le había hecho demasiado caso más allá de usarla para las recetas orientales o echarla en algún zumo. Resulta que la raíz de jengibre tiene propiedades como remedio digestivo y para los mareos, como antiinflamatorio, para evitar los dolores menstruales e incluso están elaborándose estudios que apuntarían a que tiene propiedades anti cancerígenas. Hay mucho por demostrar todavía, sí, pero también queda mucho por investigar.

jengibre en maceta
Planta de jengibre. Pues eso, resultona.

 Lo que está claro es que si os encontráis una raíz de jengibre en la tienda (o en la nevera) con brotes verdes podéis conseguir una bonita planta y además tener jengibre fresco a mano. Plantadlo con los brotes hacia arriba, enterrando el resto de la raíz horizontalmente y mantened la tierra húmeda pero sin encharcarla. Mientras tenga luz da igual si la tenéis dentro o fuera de casa, pero sabed que si la tenéis fuera en invierno se le caerán las hojas y en primavera volverá a brotar.

Si os apetece una infusión solo tendréis que cortar un centímetro de raíz, pelarlo, hacerlo rodajas y dejarlo en infusión 10 minutos. Con un poco de miel y limón… ¡está buenísimo!

Vamos a hacer foie (o no).

Receta:

Ingredientes más comunes:

  • Consumo de alcohol
  • Obesidad
  • Dietas grasas o dietas proteicas
  • Consumo de medicamentos o drogas
  • Stress
  • Exceso de toxinas (alimentarias o ambientales)
  • Enfermedades víricas (hepatitis, mononucleosis)
  • Colesterol alto
  • Diabetes

Preparación:

Escoger uno o más ingredientes y pocharlos de forma constante durante un tiempo. Cuantos más ingredientes, con mayor facilidad y rapidez conseguiremos tener el foie.

¿Fácil, verdad? Sin darnos cuenta hemos conseguido un foie-gras o hígado graso que ni los de La Piara. Es más, y sin ánimo de asustar, lo mismo ya tenemos la receta en marcha y nosotros sin enterarnos. ¿Quién no tiene alguno de los ingredientes? ¿Y quién no lleva una temporada más cansado y más irritable de lo habitual, o con migrañas, o tiene digestiones pesadas, hinchazón abdominal, gases o ha notado problemas de piel? La lista de síntomas es muy larga y paso de agobiaros, pero estos son los principales síntomas que, si los notamos, deberían hacer que nos planteemos cuatro cosas.

Si alguno de los lectores ha contestado que no a todo, enhorabuena, ya puede irse a leer las recetas de este otro blog sin remordimiento ninguno. El resto también podemos leerlas y hasta comérnoslas si me hacéis (y me hago) algo de caso. ¿Vamos a ello?

Volved a echarle un ojo a la lista de “ingredientes”. Si os fijáis, quitando las enfermedades víricas, el resto son factores con los que más o menos podemos hacer algo por nuestra parte por arreglarlos, y en la mayoría de casos con vigilar un poco lo que comemos y bebemos podría mejorar mucho y rápido.

Lo ideal, por lo menos para aquellos que todavía no se hayan recuperado del sudor frío y la taquicardia al ver la lista de síntomas, sería empezar por una dieta depurativa, por lo menos unos días. Sería un poco la típica dieta de cuando estás enfermo, lo que muchas veces llamamos comida “limpia”. Caldo vegetal o sopa miso, verdura, ensalada (verde, claro), fruta, carne o pescado no grasos a la plancha, al horno, al vapor o hervido y si queréis tomar lácteos, que sean desnatados. Evitad el alcohol, las bebidas gaseosas, las grasas, los dulces y los condimentos fuertes. Solo unos días, venga. Eso sí, casi que es mejor que no la cumpláis a rajatabla y la mantengáis unos días más a que la hagáis de lunes a viernes y el sábado os peguéis un festival.

El tema del agua es importante, pensad que si tenéis que limpiar el coche, lo primero que necesitáis es agua, pues aquí es lo mismo. Tampoco hace falta que os hinchéis, pero intentad beber solo agua. ¿Os imagináis lo bien que iba a quedar el coche si lo limpiamos con Coca-Cola?

Esta dieta puede causar milagros para muchas cosas (incluidos los agujeros del cinturón) y podéis usarla también en caso de cualquier otra enfermedad, aunque sea una gripe. Si liberáis de trabajo a vuestro estómago, hígado y riñones veréis que la recuperación es mucho más rápida y llevadera.

Para ayudar en el proceso hay una serie de plantas que pueden echarnos una mano. Yo os diría que os acercaseis al herbolario más cercano y le pidieseis que os preparase una mezcla de plantas hepatoprotectoras, como el cardo mariano, el boldo, la alcachofa o la fumaria, que por la noche pusieseis a hervir tres tazas de agua, le echaseis tres cucharadas de la mezcla de hierbas, lo dejaseis hervir dos minutos, reposar otros diez y lo colaseis. Lo dejaseis enfriar por la noche y al día siguiente en ayunas os tomaseis una taza, otra media hora antes de comer y otra media hora anteplanta-medicinals de cenar. Y, si por alguna remota posibilidad a alguien se le ocurriese preparar semejante coñazo, la primera mañana se iba a acordar de mí y de toda mi familia. Resulta que, casualmente, a las hierbas depurativas les llaman también hierbas amargas. Sé de lo que hablo, hiel pura. No hay miel que camufle eso.

Por suerte, en el mismo herbolario podremos encontrar cápsulas o extractos líquidos de las mismas plantas mucho más cómodos y agradables de tomar. Yo me quedo con Cardio Mariano Plus de Integralia (menos de 10€, 60 comprimidos), pero hay muchos más, vuestro herbolario os ayudará, pero ya veis que muy caro no debería salir.

Con estas dos cosas, dieta y plantas, ya deberíamos notar resultados en poco tiempo, si además podéis acompañarlo de algo de deporte o movimiento, pues fantástico. Incluso, ya que pasáis por el gimnasio, podéis daros una sauna que os hará sudar y ayudará a eliminar toxinas.

Yo empiezo el lunes, ya os iré contando qué tal me va. ¿Alguien más se apunta?